¿Debe dimitir Rajoy? Me gustaría plantear algunos argumentos al respecto.
- Su gestión está provocando importantes altercados, protestas y manifestaciones, con algunos enfrentamientos por parte de sectores específicos con las fuerzas del orden. Peligra la paz social, hay heridos y, aunque para muchos la violencia todavía no supera unos límites tolerables, lo cierto es que la ira, la rabia y el odio siguen en aumento. Personas con fuertes valores pacíficos comienzan a cuestionarse si la paz puede ser camino para el cambio que requieren. No sabemos hasta dónde llegarán los conflictos, pero allá donde lleguen, si seguimos por este camino, tendrán peores consecunecias que las que tenemos hoy en día.
Si queremos mantener la paz social, comienza a consolidarse como una buena idea su dimisión.
- Sus acciones en el gobierno han contradicho en numerosas ocasiones su propio programa electoral. Éste sería un buen argumento para deslegitimar su gobierno, basándonos en que el programa electoral debe suponer un contrato social con el pueblo, quien elige al partido en función de qué acciones tomará en el gobierno. Sin embargo, en España existe una corriente de pensamiento que justifica cualquier acción que realice el gobierno, aún incluso cuando incumple su programa electoral. Esto se debe precisamente a un completo desinterés por el programa por parte del votante. ¿Cuántas personas votan a un partido sin conocer sus pretensiones en el gobierno? Solamente por ser quienes son, por algún eslogan o una cara bonita en los carteles electorales. Si a una persona no le importa el programa electoral de un partido, ¿cómo le va a importar que hagan justo lo contrario?
Sería interesante someter a referéndum el añadir a la Constitución algún artículo que pueda regular como pacto social el programa electoral de un partido, para comprobar si efectivamente los ciudadanos le damos más importancia al programa electoral que al partido.
- Si dimite Rajoy, ¿qué ocurre con los ministros? Viendo el apoyo que obtiene Rajoy de sus ministros, considero que la posición más razonable de cualquiera que pida la dimisión de Rajoy sería la de pedir la dimisión del gobierno por completo.
Pero si pedimos la dimisión del gobierno, ¿qué pasa después? Si el pueblo no piensa en qué hacer después, lo pensarán los políticos. Si lo hacen estos políticos, seguramente buscarán formas de seguir haciendo lo mismo, en esencia, aún incluso si tienen que ceder parcialmente a la presión del pueblo. Sería más seguro que naciera una nueva iniciativa del pueblo y para el pueblo.
¿Pero qué significa que nazca una iniciativa del pueblo?
Se me ocurren, principalmente, tres opciones. La primera es tomar ejemplo de Islandia, país donde tomaron diferentes decisiones y consiguieron levantar su economía, y someter a referéndum la aceptación de la deuda y/o una reforma constitucional, para tratar de impedir que las prácticas que nos llevaron a esta situación actual puedan repetirse.
La segunda es formar un nuevo partido político que recoja los valores y acciones que demanda el pueblo, de manera que se pueda ofrecer una alternativa política a aquellos que consideran que los problemas pueden solucionarse de otra manera, como recortando en lujos y excesos en lugar de sanidad y educación. Un ejemplo podría ser Torrelodones, pero en este caso estaríamos hablando de un partido para el gobierno central. Esta segunda opción es compatible con la primera, pudiendo ocurrir ambas o sólo una de ellas.
La tercera opción sería renunciar por completo al gobierno. Pedir su dimisión y desmantelación, dejar de contar con dicha institución y limitarnos a los gobiernos regionales y locales. Sin embargo, los gobiernos regionales y locales apoyan en gran medida las acciones realizadas por el gobierno, por lo que dejarlos intactos podría ser un error, si la dimisión del gobierno se pretende para lograr un cambio significativo. También haría falta desmantelar los gobiernos regionales y locales.
Personalmente opino que España no es un país preparado para aceptar la tercera opción, y que la que podría tener mayor probabilidad de éxito sería la segunda. También veo interesante replantear la deuda y si la aceptamos, así como actualizar la Constitución.
En cualquier caso, considero que hace buena falta un debate del pueblo, para el pueblo. Si no empezamos a tratar estos temas, dejaremos que los políticos vayan dos pasos por delante y se salgan con la suya, siendo que no les parece importar en absoluto las personas, sino tan solo los bancos y sus sueldos.
Ha pasado algo aquí, había comentado y ha desaparecido, da igual, me repetiré si puedo.
ResponderEliminarPrimero, es que me pareces un hombre bastante culto, que sabe cómo se está cociendo la situación actualmente, y con un buen uso de la palabra, lo que aporta más seriedad a tus ideas.
Estoy de acuerdo con las ideas principales, pues son las que yo llevo pensando durante meses, me parece una falta de respeto gravísima lo que está haciendo el Gobierno incumpliendo su programa, o como tu lo llamas: contrato.
Personalmente, preferiría la 3ª opción, aunque la veo muy improbable, ya que no veo a la sociedad española preparada para guiarse sin Gobierno, no obstante, podría intentarse. Para esto, debemos movilizarnos, y protestar contra la hipocresía del Gobierno, y las injusticias sociales a las que nos someten. Eso lo sé muy bien porque mis dos padres son funcionarios...
Bueno, un saludo compañero, y sigue así!
PD: Soy Gu1ll3v.
Muchas gracias, Gu1ll3v. Espero que esta primera impresión que te causé se mantenga con futuras publicaciones. Agradezco tu apoyo en estos primeros momentos del blog, que son decisivos :).
ResponderEliminarLa tercera opción también la considero improbable, aunque me parece una bonita utopía para plantear. No es que haya que pedir directamente semejante realidad, pero estaría bien ir reduciendo el autoritarismo del gobierno y reduciendo sus funciones a unas meramente administrativas, por ejemplo.